Responsabilidad del banco ante el robo o pérdida de la tarjeta de crédito

robo-tarjetaEs fundamental poner en conocimiento de la entidad emisora de la tarjeta de crédito la pérdida o robo de la misma porque desde ese mismo momento trasladamos la responsabilidad sobre cualquier uso o disposición de la tarjeta  a la entidad emisora.

Se puede dar el caso de que la entidad emisora incluya una cláusula en el contrato de la tarjeta por la que obligan a asumir al titular las pérdidas inferiores a 150 euros, y las superiores siempre y cuando el titular haya actuado de forma fraudulenta o con negligencia grave. En cualquier caso, este límite de responsabilidad debe figurar en el clausulado del contrato y sólo es aplicable a las disposiciones no autorizadas efectuadas antes de la notificación de la pérdida o extravío de la tarjeta.

Por actuación fraudulenta o con negligencia grave se entiende utilizar la tarjeta incumpliendo las normas que regulan su emisión y utilización y no tomar las medidas razonables necesarias para preservar los elementos de seguridad de la tarjeta, y serán los órganos judiciales los únicos facultados para determinar si ha existido negligencia o fraude.

Los Tribunales no admiten que se califique de falta grave de diligencia el hecho de que la tarjeta de crédito haya sido usada de manera fraudulenta utilizando el PIN del cliente.