Pago aplazado en las tarjetas de crédito

pago-aplazadoLa tarjeta de crédito es el medio de pago de mayor aceptación actualmente. Con ella nos evitamos llevar encima dinero físico, y disponemos de una línea de crédito para cubrir nuestras necesidades en cualquier momento. El mal uso o el uso despreocupado del crédito que lleva aparejado la tarjeta puede afectar de manera muy negativa en la economía familiar. Para evitar encontrarnos a fin de mes con una deuda difícil de asumir, existe la modalidad de pago aplazado que ofrecen casi todas las tarjetas de crédito.

El pago aplazado en las tarjetas de crédito tiene dos modalidades, o bien un pago aplazado por cuota, en el que elegiremos una cuota fija mensual, que suele tener un mínimo en cuanto a su importe; o bien un pago aplazado por porcentaje. En este último caso, lo que pagamos es un porcentaje fijo al mes sobre el saldo total que hemos aplazado (que suele ser el importe del crédito del que hemos dispuesto).

La modalidad estrella de las tarjetas de crédito con pago aplazado es la tarjeta revolving, que únicamente admite como forma de pago el pago aplazado, y que a medida que se pagan las cuotas se vuelve a incrementar el límite de la tarjeta.

Hay que tener en cuenta que la modalidad de pago aplazado en las tarjetas de crédito en cualquiera de sus variantes lleva aparejada la aplicación de un tipo de interés que suele rondar el 12% anual, bastante más alto que el de cualquier préstamo personal.

A no ser que nos resulte imprescindible, evitaremos el uso de esta modalidad de tarjetas. En caso de que hayamos dispuesto el total de la tarjeta de crédito y no podamos afrontar el pago de la misma, es más rentable solicitar un préstamo personal para saldar la deuda de la tarjeta de crédito.