Proteccion de datos y ficheros de morosos

Aunque nuestras finanzas personales no estén en su mejor momento y hayamos sido incluidos en algún registro de morosos como consecuencia del impago de alguna deuda, como morosos  tenemos una serie de derechos que RAI, Asnef-Equifax, Experian o cualquier otro registro de morosos deben respetar.

En primer lugar,  no es necesario el consentimiento del deudor para ser incluido en un registro de morosos, pero sí es obligatorio que los registros de morosos notifiquen al deudor que se le ha incluido en sus ficheros como consecuencia del impago de una deuda, por escrito en el plazo máximo de 30 días. Si existe más de un impagado, la notificación debe hacerse por cada una de las deudas. No podrán incluirnos en los ficheros de morosos por deudas de menos de cuatro meses de antigüedad.

Si no se ha producido esta notificación, el moroso puede denunciar a la empresa que gestiona el fichero ante la Agencia Española de Protección de Datos, que podrá imponerle una multa de 6.000 euros. Es muy importante no olvidar este punto, puesto que algunas entidades bancarias y empresas de telefonía recurren con cierta frecuencia a incluir a sus clientes en los ficheros de morosos como medida de presión para cobrar la deuda. Para muestra el informe de la AEPD del año 2009 según el cual más del 27% de las sanciones impuestas por este organismo fueron para compañías de telecomunicaciones, por inclusión indebida en ficheros de morosos y contratación fraudulenta de servicios.

En segundo lugar, si los datos que constan en el registro de morosos no son correctos, tenemos derecho a solicitar al banco, caja, financiera o compañía que nos ha incluido en el fichero de morosos, la modificación o cancelación de nuestros datos mediante escrito al que acompañaremos fotocopia del DNI, y tienen la obligación de hacerlo dentro de los diez días siguientes a la recepción de nuestro escrito. Si consideran que no tenemos razón, nos lo deben comunicar en esos diez días para que podamos recurrir ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).  Lo mismo si no nos contestan o lo hacen fuera del plazo de los diez días.

Una vez saldada la deuda, la entidad con la que contrajimos el impago es quien debe solicitar al registro de morosos la cancelación de nuestros datos. Pero también lo podemos solicitar nosotros mismos, enviando la documentación que justifique que hemos saldado el impago y una fotocopia de nuestro DNI al fichero de morosos en el que estamos anotados. El plazo para que nos saquen de la lista del RAI, Asnef  o Experian y nos lo comuniquen es de diez días. En caso de que no nos saquen de los ficheros de morosos, podremos reclamar a la AEPD.

Es más que recomendable solicitar además de la cancelación de nuestros datos, que nos confirmen dicha cancelación por escrito, ya que algunos ficheros conservan datos de impagados de clientes con “saldo cero”, a pesar de que con la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de Diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal se ha convertido en una práctica ilegal.

Es importante resaltar que la Agencia Española de Protección de datos, en caso de que tengamos razón, multará a los ficheros de morosos, pero nunca nos concede indemnizaciones por los daños causados (por ejemplo, habernos denegado un préstamo personal o hipotecario, o una tarjeta de crédito, por una inclusión indebida en el RAI, Asnef, Experian, etc). Para eso deberemos acudir a los tribunales.