Préstamos y créditos personales al consumo

credito-consumoLos créditos al consumo están regulados por una Ley específica, la Ley 7/1995, de 23 de Marzo, que intenta proteger los derechos de los consumidores a la hora de solicitar ciertos créditos y préstamos personales al consumo.

Para empezar son préstamos personales que sólo se conceden a particulares para satisfacer necesidades privadas, es decir de consumo, como por ejemplo compra de coche, de mobiliario, financiación de vacaciones, etc. Nunca se podrá financiar a través de esta modalidad ninguna actividad profesional.

El importe mínimo que se financia son 150 euros y el máximo son 20.000 euros. El plazo lo pueden fijar libremente las partes, pero lo normal es que el máximo sea 8 años.

Estos préstamos o créditos personales deben plasmarse por escrito, en un contrato. Y si no se firman ante Notario, deben firmarse tantos ejemplares del contrato como partes intervengan. Es decir, en condiciones normales firmaremos dos ejemplares, uno para el banco y otro para nosotros, como deudores.

Además de otros requisitos más técnicos que contempla la ley, como que debe figurar en los contratos el TAE y el número de cuotas a pagar, nos deben entregar antes de firmar y siempre que lo solicitemos un documento con todas las condiciones del crédito, que se llama oferta vinculante, y que tendrá una vigencia mínima de diez días hábiles. Es decir, durante ese tiempo, esas condiciones ofertadas son inalterables.

Por lo demás, para su concesión, los bancos y cajas nos solicitarán la misma documentación que para cualquier otra operación de crédito o préstamo personal: nóminas, renta, IBI, recibos, DNI, etc. En algunos casos, incluso nos pueden obligar a domiciliar la nómina. Y respecto a las condiciones económicas, el tipo de interés puede ser variable o fijo, y vueden llevar comisión de apertura y de cancelación.