Anticipo de nómina

Cuando la crisis nos ahoga, pero somos de aquellos afortunados que tenemos puesto de trabajo, una solución para resolver pequeños y puntuales problemas de liquidez es solicitar un anticipo de nómina a nuestra empresa.

El anticipo de nómina es un derecho contemplado en el Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 29, que luego la mayoría de las empresas han desarrollado en sus respectivos convenios colectivos.

En principio, los anticipos de nómina sólo pueden solicitarse por el trabajo ya realizado. Es decir, si estamos a día 18, sólo podremos solicitar el importe correspondiente a los 18 días ya trabajados. No obstante, si estamos pendientes de que se nos revise el salario según convenio o que se nos paguen unos atrasos, también podremos solicitar el anticipo a cuenta de esa revisión salarial o pago de atrasos.

Para evitar problemas de tesorería, muchas empresas limitan el derecho a solicitar el anticipo de nómina, bien en función de la antigüedad del trabajador, del destino del dinero, o del número de anticipos que ya haya solicitado en un periodo concreto.

Hay que tener en cuenta que los anticipos de nómina no hay que devolverlos, se compensan con trabajo. Es decir, a fin de mes, no cobraremos la parte de sueldo que nos han anticipado. Podemos pactar con la empresa un calendario de cuotas, pero realmente eso ya no será un anticipo de nómina sino un préstamo personal.

Si necesita solicitar un anticipo de nómina, póngase en contacto con su departamento de Recursos Humanos o con la sección sindical de la empresa para que le informen de las condiciones concretas y le faciliten el modelo de solicitud.