No puedo pagar la hipoteca. ¿Qué hacer?.

No-puedo-pagar-la-hipotecaPor desgracia, cada vez es más frecuente que en nuestro entorno, o incluso nosotros mismos, vivamos situaciones críticas que nos hacen retrasarnos en el pago de la hipoteca. Como creo que casi todos conocemos bien, las consecuencias son dramáticas. Por eso me parece fundamental explicar qué pasa si no puedo pagar la hipoteca, y qué puedo hacer.

Antes de que suceda el impago, habla con tu banco. Es cierto que, por lo general, lo más probable es que no tengan voluntad alguna de negociación mientras sigamos pagando, pero no perdemos nada. Si es posible, realiza la petición por escrito, la entregas por duplicado y que te sellen y firmen una copia. Acabas de demostrar que tienes toda la predisposición del mundo en llegar a un acuerdo.

Puede ser que el director de tu oficina te diga que él no puede hacer nada. A veces es verdad y otras no, depende de la estructura organizativa interna de cada entidad. Si nos dice que no puede hacer nada, por lo menos nos podrá decir quién puede y dirigirnos a él nosotros directamente o solicitarle que lo haga él. En cualquier caso, insiste. Al principio cualquier alternativa que propongamos será innegociable, pero como dice el refrán quien la sigue la consigue, y en muchos casos se avienen a proponernos soluciones. Las principales son:

  • Si la causa de no pagar la hipoteca es puntual, podremos negociar un periodo de carencia que puede llegar hasta incluso un año. Durante este tiempo, mensualmente sólo pagamos intereses.
  • Podemos firmar una novación del préstamo hipotecario, alargando el plazo, y así pagar menos cuota. Debes tener en cuenta que en estos casos hay que pasar por Notario y por el Registro de la Propiedad, además de posibles comisiones de estudio o incluso gastos de tasación y esos costes los asume el deudor. Echa números y valora la conveniencia de firmar o no.
  • Dación en pago. Con este sistema entregaremos nuestra vivienda al banco a cambio de cancelar totalmente la deuda. Muchas escrituras de préstamo se firmaron sin contemplar esta posibilidad, pero si el banco quiere, se puede. Y cada vez quieren más. Eso sí, nunca aceptarán tu propuesta a la primera.

Es muy importante no perder los nervios. No pagar la hipoteca no implica quedarnos en la calle mañana. Desde el primer impago hasta el desahucio pasan unos cuantos meses durante los cuales podemos seguir negociando y buscando alternativas. Es una situación a la que no queríamos llegar, pero que irremediablemente está ahí y no somos menos dignos o peores personas por ello. No dejéis que os traten como a delincuentes. Manteneos en vuestra postura negociadora, y conseguiréis alguna solución. Si nos dejamos comer por el acreedor, estamos perdidos. Recordad siempre: no puedo pagar la hipoteca no equivale a soy un delincuente.

Si no puedes hacer frente a todos los gastos, priorízalos. Es duro dejar de pagar la hipoteca, pero peor es dejar de pagar los suministros (luz, gas, agua) o no tener que comer. Debemos mantener una mínima calidad de vida y dignidad. La familia es lo primero, lo demás viene después.

Si dispones de una vivienda alternativa, o de familiares, plantéate alquilar tu casa si con ello puedes ir pagando la hipoteca o por lo menos una parte importante de la cuota. Aunque parezca increíble, hay gente que alquila su casa a gente de confianza por un importe irrisorio. Así, no vamos a conseguir pagar la hipoteca y además podríamos ser denunciados por un delito de alzamiento de bienes. Lo más recomendable es alquilar la vivienda a precio de mercado, lógicamente, antes de que dejemos de pagar al banco. Así, no habrá duda de la legalidad de la operación.

¿Puedo acudir a alguien más para que me ayude?.

Efectivamente, existen organismos, instituciones y asociaciones que tienen recursos y conocimientos suficientes para orientarte y asesorarte:

  1. Acude a los servicios sociales y a la concejalía de vivienda de tu ayuntamiento.
  2. Cáritas y otras entidades benéficas disponen también de servicios de mediación con las entidades bancarias.
  3. Acudir a las plataformas de afectados por la hipoteca o antidesahucios. Ellos están más que familiarizados, por desgracia, con estas situaciones, y sabrán cómo orientarnos.
  4. Las asociaciones de usuarios de banca o de consumidores y usuarios también pueden echarnos un cable, en lo que a asesoramiento y pasos a seguir se refiere.