Subastas de pisos embargados

Cuando incurrimos en una situación de impago de los préstamos personales, la consecuencia inmediata es el embargo de nuestros bienes. Si tenemos vivienda en propiedad será el primer bien que nos embargue el banco. El siguiente paso al embargo, si no pagamos nuestra deuda, será iniciar una subasta. Igualmente, si no pagamos nuestra hipoteca, nos subastarán la vivienda.

Las subastas inmobiliarias, conocidas en lenguaje coloquial como subastas de pisos embargados, tienen por objeto vender los pisos embargados por los bancos y cajas para poder cobrarse la deuda pendiente de pago.

En principio a una subasta de pisos embargados puede acceder cualquier ciudadano, pero la realidad es que no es tan fácil, puesto que para poder participar en la subasta hay que depositar una fianza del 20%  del valor de la vivienda, lo que hace, en los tiempos de crisis que corren, bastante complicado que podamos participar en ellas, puesto que no todo el mundo dispone de esas cantidades en efectivo.

En el supuesto de que tengamos ese dinero para poder depositar la fianza y participar en la subasta de los inmuebles embargados, si nuestra puja es la ganadora, tenemos un plazo de 20 días para poder consignar el resto del precio, que en caso que dependamos de un banco no es fácil que nos gestionen una hipoteca o un crédito en tan poco tiempo.

Todo esto hace que la gran mayoría de subastas de pisos embargados queden desiertas y sea el banco o caja que inició el proceso el que se queda con el bien.

El Gobierno, para tratar de facilitar el acceso de las subastas de pisos embargados a todos los ciudadanos, ha creado el Portal de Subastas Judiciales Electrónicas, donde, en tiempo real podremos participar en las pujas electrónicas accediendo con DNI electrónico, certificado electrónico o bien con un usuario y contraseña que nos darán en el Juzgado.